En la comunidad escolar Patronato San Antonio, se celebró la entrega del Padre Nuestro, un significativo momento para los niños y niñas que se preparan para recibir por primera vez este gran tesoro: la oración del Padre Nuestro, la única oración que Jesús quiso enseñar personalmente a sus discípulos. Esta instancia fue compartida entre estudiantes, funcionarios y familiares, quienes acompañaron este momento único en un ambiente de respeto, reflexión y compromiso.
La celebración se inició con la Liturgia de la Palabra, donde se realiza la primera lectura, correspondiente al libro del profeta Isaías. En ella, el Señor invita a buscarlo, a encontrarlo y a llamarlo, para que sus corazones y pensamientos abandonen el mal camino y se conviertan en hombres justos.
A continuación, se invitó a escuchar el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo, donde se recuerda a Jesús en un momento de oración, enseñando a sus discípulos a orar. A partir de esta enseñanza, se realizó una reflexión sobre el significado y el peso de cada una de las palabras que componen la oración del Padre Nuestro. Asimismo, el Evangelio dejó un importante mensaje para los primeros maestros de la oración: los padres y las familias, quienes tienen la misión de enseñar, compartir y vivir el Evangelio, fortaleciendo la fe que nace y se cultiva desde el hogar.
Posteriormente, se llevó a cabo el compromiso de los niños y sus padres. Los estudiantes se comprometieron a hacer vida esta oración que invita a llamar a Dios, Padre, mientras que sus padres asumieron el compromiso de acompañarlos en este camino de fe que han iniciado como hijos e hijas de Dios.
A continuación, se celebró el momento central de esta liturgia: la entrega del Padre Nuestro, acompañada de una hermosa paráfrasis de esta oración, escrita por San Francisco de Asís. Acto seguido, el celebrante, Hermano Franciscano Santiago Andrade, párroco de la Parroquia Patronato San Antonio de Padua, realizó la bendición de los altares donde se encontraba el Padre Nuestro para posteriormente ser entregados por la Hna. Norma Martínez, representante de la Congregación Hermanas Franciscanas Penitentes Recolectinas, y la directora Paola Palma, como representante de la comunidad escolar Patronato San Antonio, hicieron entrega de este especial tesoro a cada niño y niña, acompañados por sus familias.
Finalmente, la comunidad participó en conjunto de la oración del Padre Nuestro, para luego recibir la bendición final, dando término a esta significativa liturgia, marcada por la fe, el compromiso y el acompañamiento de las familias en el camino espiritual de sus hijos e hijas.







